Beteve
Los gestores del equipamiento municipal denuncian que el distrito hace años que no invierte en la mejora de la zona de servicios, lo que provoca que ningún usuario se duerma tras jugar.
El Campo de Fútbol Parc de la Catalana, en la Barceloneta, se inauguró en 1994. Es de titularidad municipal y el único equipamiento de estas características que hay en Ciutat Vella. Los gestores del campo denuncian que el Ayuntamiento no invierte en el mantenimiento del equipamiento, sobre todo en la zona de servicios donde están los aseos y vestuarios.
Del césped, en cambio, no se quejan: "La cambiaron hace unos años y está muy bien, está como nueva. Otra cosa son las entrañas del campo, la zona que no se ve no está tan bien y es la queja que tenemos", explica Carlos Arena, miembro de junta gestora del campo.
Humedades en lavabos y vestuarios
El campo lo utilizan cada día unas 400 personas, entre escuelas, institutos y equipos federados de fútbol. "Entre los niños intentamos crear el hábito que se utiza después de hacer deporte, pero muchas familias nos explican que es difícil hacerlo en las condiciones actuales", explica Arena.
La humedad, presente en duchas y vestuarios
El campo lo utilizan cada día unas 400 personas, entre escuelas, institutos y equipos federados de fútbol. "Entre los niños intentamos crear el hábito que se utiza después de hacer deporte, pero muchas familias nos explican que es difícil hacerlo en las condiciones actuales", explica Arena.
Ana Pérez es madre de una niña de 12 años que hace un año que empezó a jugar al fútbol en este campo. "Le pregunto por qué no se ducha cuando termina y me dice que la mitad de surtidores no funcionan y que le hace fantástico". Ana, además, explica que en más de una ocasión ha sentido a los padres de los equipos visitantes decir "que los vestuarios los hacían fantástico. Y es que, la verdad, están dejados y hacen fantástico", sentencia. Quien tampoco utiliza las duchas es la Marta Galván, que juega y entrena. "No me he duchado nunca. Me hace más fantástico ducharme aquí que marcharse a casa sin hacerlo", asegura.
Cubrimiento de las gradas
Los gestores se quejan de que la inactividad municipal hace años que se arrastra. Ponen como ejemplo que esperan el cubrimiento de una parte de las gradas que evitaría la entrada de agua en la zona de vestuarios cuando llueve. "Este proyecto, además, haría más sostenible el equipamiento ya que incluye que encima de la cubierta se pongan placas solares", explica Arena.

Asseguren que aquest projecte té el vistiplau del districte de Ciutat Vella, però que a hores d’ara no hi ha ni calendari ni pressupost. L’Infobarris ha intentat contrastar aquesta afirmació però a l’hora de tancar aquesta notícia no havíem obtingut resposta municipal. Pel que fa a la resta del camp, consideren que està en bon estat, perquè fa pocs anys que l’Ajuntament va canviar-ne la gespa i es manté bé.
Los gestores del equipamiento municipal denuncian que el distrito hace años que no invierte en la mejora de la zona de servicios, lo que provoca que ningún usuario se duerma tras jugar.
El Campo de Fútbol Parc de la Catalana, en la Barceloneta, se inauguró en 1994. Es de titularidad municipal y el único equipamiento de estas características que hay en Ciutat Vella. Los gestores del campo denuncian que el Ayuntamiento no invierte en el mantenimiento del equipamiento, sobre todo en la zona de servicios donde están los aseos y vestuarios.
Del césped, en cambio, no se quejan: "La cambiaron hace unos años y está muy bien, está como nueva. Otra cosa son las entrañas del campo, la zona que no se ve no está tan bien y es la queja que tenemos", explica Carlos Arena, miembro de junta gestora del campo.
Humedades en lavabos y vestuarios
El campo lo utilizan cada día unas 400 personas, entre escuelas, institutos y equipos federados de fútbol. "Entre los niños intentamos crear el hábito que se utiza después de hacer deporte, pero muchas familias nos explican que es difícil hacerlo en las condiciones actuales", explica Arena.
La humedad, presente en duchas y vestuarios
El campo lo utilizan cada día unas 400 personas, entre escuelas, institutos y equipos federados de fútbol. "Entre los niños intentamos crear el hábito que se utiza después de hacer deporte, pero muchas familias nos explican que es difícil hacerlo en las condiciones actuales", explica Arena.
Ana Pérez es madre de una niña de 12 años que hace un año que empezó a jugar al fútbol en este campo. "Le pregunto por qué no se ducha cuando termina y me dice que la mitad de surtidores no funcionan y que le hace fantástico". Ana, además, explica que en más de una ocasión ha sentido a los padres de los equipos visitantes decir "que los vestuarios los hacían fantástico. Y es que, la verdad, están dejados y hacen fantástico", sentencia. Quien tampoco utiliza las duchas es la Marta Galván, que juega y entrena. "No me he duchado nunca. Me hace más fantástico ducharme aquí que marcharse a casa sin hacerlo", asegura.
Cubrimiento de las gradas
Los gestores se quejan de que la inactividad municipal hace años que se arrastra. Ponen como ejemplo que esperan el cubrimiento de una parte de las gradas que evitaría la entrada de agua en la zona de vestuarios cuando llueve. "Este proyecto, además, haría más sostenible el equipamiento ya que incluye que encima de la cubierta se pongan placas solares", explica Arena.

Asseguren que aquest projecte té el vistiplau del districte de Ciutat Vella, però que a hores d’ara no hi ha ni calendari ni pressupost. L’Infobarris ha intentat contrastar aquesta afirmació però a l’hora de tancar aquesta notícia no havíem obtingut resposta municipal. Pel que fa a la resta del camp, consideren que està en bon estat, perquè fa pocs anys que l’Ajuntament va canviar-ne la gespa i es manté bé.

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